Tratamientos de reparación o mantenimiento: tu objetivo es la clave
- 13 oct 2017
- 2 Min. de lectura

Frecuentemente, conversando con clientes, me encuentro con la siguiente queja de alguna consumidora: "me gasté un montón de dinero en cremas carísimas y no me funcionaron." Después de revisar los productos que compró, en ocasiones descubro que son productos buenos y efectivos, así que le consulto: cuál era su objetivo con este tratamiento?? Que quería obtener para su piel o rostro? Al escuchar la respuesta, es cuando se hace evidente el problema: el objetivo y la indicación de los productos no coinciden. Por ejemplo: el objetivo de la consumidora era reducir líneas de expresión en el contorno de los ojos, pero compró una crema contorno de ojos que es sólo humectante y antioxidante.
Cuál es la causa de esta incongruencia? Son varias situaciones: mala selección por parte de la consumidora, mala asesoría por parte de quién recomendó, compra por impulso sin investigación previa, son las más frecuentes.
En lo que respecta a mala selección por la consumidora o compras por impulso, un factor común es "la amiga a la que le fue súper bien". Está muy bien escuchar la opinión de otras consumidoras e investigar sobre la marca, sin embargo, no podemos dejar de lado que nuestras pieles son diferentes, con condiciones iniciales propias y únicas y que en ocasiones nuestro objetivo no es el mismo.
La más penosa es la mala recomendación del producto, ya que la consumidora termina con la sensación que fue estafada. Yo prefiero pensar que quién recomendó no estaba bien capacitado o que pasó por alto algo tan importante como el objetivo de la consumidora.
Qué podemos hacer para evitar esta molesta situación?
El primer paso y el más importante es definir cuál será el objetivo. Qué quiero mejorar de mi rostro o piel? Al tener clara la respuesta, todo el poder pasa a manos de la consumidora. Ahora la tarea de investigar y consultar es clave y, dependiendo de su objetivo, sabrá si requiere un tratamiento de mantenimiento o reparación.
Si se encuentra satisfecha con el estado actual de su piel, lo más probable es que productos de mantenimiento sean los apropiados. Estos mantendrán la hidratación de su piel, aportarán a antioxidantes para prevenir las señales del envejecimiento y fortalecerán la estructura de barrera de la piel, entre otras cosas.
En caso de querer mejorar alguna situación particular de su rostro, por mencionar algunas: arrugas menores o líneas de expresión, patas de gallo, flacidez, pérdida de volumen, acné, celulitis, entre otras, lo ideal serían productos de reparación. Estos tienen un mecanismo activo que favorece algún criterio de reparación: estimulan la producción de colágeno, elastina, ceramidas, ácido hialurónico u otros componentes clave de la piel, aportan células madre que facilitarán los procesos normales de la piel, tienen ingredientes con mecanismos específicos, como reducir las micro contracciones que perpetúan las líneas de expresión o reducir los depósitos de grasa que causan la celulitis.
Ahora tiene suficiente información para tomar su decisión y elegir el mejor dermato cosmético para su caso particular.
Recuerde:
1. Definir su objetivo
2. Consultar al experto sobre productos de reparación o mantenimiento
3. Elegir de acuerdo a su estado actual de la piel y su objetivo
4. Usar disciplinadamente los productos, hasta alcanzar su meta
5. Cuando alcance su objetivo, plantéese uno nuevo
Su mejor rostro está más cerca de lo que cree.





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